JULIETA 21 está de regreso. Sin concesiones. Eso sí, recreándose y creciéndose en los múltiples matices que conforman su personalidad como músico. Estamos ante la mejor versión de sí mismo hasta la fecha.

El José Pérez de 2016 no pierde de vista la melodía, eje central de todas sus canciones. Ni su potencia vocal: clara, arrolladora, personal, al servicio de diez nuevas historias que, sin duda, marcan un antes y un después en su trayectoria vital y musical. Esta vez, además, cede protagonismo a otros elementos que llevan sus canciones a otra dimensión: las bases, que pasan a primer plano, más contundentes y trepidantes que nunca, ofrecen el soporte perfecto a estas diez nuevos temas para que echen a andar; el muro de guitarras sólido, lleno de matices y recursos que visten estas canciones; junto al universo de sintetizadores que las envuelve que les aporta un sonido contemporáneo y, a la vez, atemporal.

ALERTA arranca con una corriente eléctrica de tres minutos llamada Me están buscando: gamberra, inmediata y cercana por momentos al sonido garaje llevado al siglo XXI. JULIETA 21, sin embargo, no es sólo un autor acompañado de su banda de rock haciendo canciones redondas.

Bienvenidos muertos abre la veda de la experimentación: un ejercicio emocionante y evocador, cargado de épica y de romanticismo excéntrico, cercano al universo visual de Tim Burton. Antiestática juega tímidamente con la electrónica y coquetea con el funk en sus guitarras para describir la cuerda floja por la que camina cualquier mujer, en este caso, que decide vivir al límite. O Mundo estéreo, esa regresión ochentera y festiva, con la que ofrece su particular retrato de una sociedad cada vez más informatizada y deshumanizada.

Sin embargo, es precisamente cuando la piel entra en juego, cuando las canciones derrochan sentimiento por sí mismas. En silencio es la forma más honesta de abrirse en canal a través de una composición. Canciones de guerra es un bonito reflejo del paso del tiempo y la huella que éste deja en nosotros y en nuestro entorno. Déjalo escapar, íntimamente relacionada con la anterior, es un canto al desapego consciente cuando los problemas carecen de solución.

Vamos a ver es el otro trallazo inmediato del disco. Sentenciando desde el principio, es el corte más épico y enérgico del conjunto: el salvoconducto perfecto que utiliza el autor para transgredir las normas auto-impuestas y los caminos ya transitados que siempre desembocan en aburrimiento.

ALERTA es energía y vitalidad. ALERTA es contundencia y grandilocuencia. ALERTA es oscuridad y emoción a flor de piel. ALERTA es incisivo en las emociones, condescendiente cuando retrata a sus protagonistas y minucioso en la expresión de sus sentimientos. ALERTA es contraste. ALERTA es, definitivamente, poliédrico y universal. Como su autor, como la vida misma.

Estas son las canciones de ALERTA

· Me están buscando
· Bienvenidos muertos
· Antiestática
· Mundo estéreo
· Canciones de guerra
· Impactos
· Déjalo escapar
· Vamos a ver
· En silencio
· Fuerza natural